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10 maneras aumentar energia

10 MANERAS DE AUMENTAR TU ENERGÍA

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Podríamos definir la energía personal como la capacidad física, mental, emocional y espiritual que tenemos para trabajar, enfrentarnos a los desafíos del día a día, ilusionarnos con nuevos proyectos, disfrutar de la vida y sentirnos bien.

Nuestra energía personal es nuestro mayor activo por lo que nos conviene cuidarla, mantenerla y fomentarla para una vida más equilibrada y plena.

He aquí una serie de actividades que podemos realizar para aumentar dicha energía:

1- Respira profundamente

La respiración es la primera fuente de energía. Muy evidente, estarás pensando, sin respiración no hay vida. Pero lo que no resulta tan evidente, es que nuestra energía proviene de nuestras células, se produce en unas minúsculas fábricas de energía llamadas mitocondrias. En ellas y gracias a la inyección de oxígeno suministrada por nuestra respiración la glucosa es transformada en energía.

Por lo que un mayor aporte de oxígeno gracias a una respiración profunda se traduce en una mayor generación de energía. Aumenta también la capacidad del cerebro de estar atento y despierto.

2- Muévete

¿Necesitamos energía para generar movimiento o el movimiento genera energía? ¡No pretendo que respondas a esta preguntas porque es evidente que movimiento y energía están íntimamente relacionados y sería como pretender descifrar qué es primero si el huevo o la gallina!

¿Te ha ocurrido alguna vez estar sentada o tumbada en el sofá esperando sentir una sensación de vitalidad y energía para ponerte a realizar una tarea y ver como no llega? ¿Y, al contrario, empezar a hacer alguna actividad sin ganas pero poco a poco ir viéndote involucrada en ella y cada vez con más ganas?

Tu nivel de energía está directamente relacionado con la manera en que te muevas. ¿Te falta energía? Eso significa que te falta movimiento. Ponte en movimiento, en acción para movilizar tu energía y hacerla subir.

Puedes ponerte música y bailar, o puedes dar saltos (como los niños cuando dan saltitos de alegría), curioso lo que les ocurre a los niños, ¿Verdad? Siempre repletos de energía, incansables, y eso que nunca paran, nunca están quietos, siempre en movimiento, tendrá algo que ver? 😉

Observa, por ejemplo, el movimiento que muchos de nosotros hacemos de forma espontánea cuando algo nos sale estupendamente bien, levantamos el brazo, cerramos el puño a la vez que bajamos el brazo con fuerza flexionando el codo y gritamos “Bien”!!, “Sí”!!, “Guay”!! Es lo que Tony Robbins llama un “movimiento de poder”. Un movimiento rápido del cuerpo que despierta nuestra energía y nos permite sentirnos mejor y con mayores recursos.  ¿Cuáles son tus movimientos de poder? Descúbrelos! Invéntalos!

Mueve tu cuerpo para generar energía, no esperes a “tenerla” para moverte, genérala tu misma.

3- Hidrátate

El agua es el principio de todas las cosas. Está presente en las células del cuerpo y colabora en todas las funciones del organismo (nuestro cuerpo está compuesto de un 70% de agua) , por ello no es de extrañar que necesitas abundante agua.

Es vital para que nuestro cuerpo funcione en excelentes condiciones. El cuerpo humano no almacena el agua, por eso, la cantidad que perdemos cada día debe restituirse para garantizar el buen funcionamiento del organismo.

Los médicos recomiendan entre 6 y 8 vasos de agua al día. Adquiere el hábito de llevar contigo una botella de agua para que te sea fácil beber regularmente. Hazlo antes incluso de sentir sed, cuando nuestro cerebro dispara la sensación de sed, ya es tarde, nuestro cuerpo ya está en proceso de una ligera deshidratación.

Los alimentos que comemos son nuestra segunda fuente de hidratación. Las frutas y verduras pueden alcanzar entre un 80 y un 90% de su peso en agua. Si incluimos estos alimentos en nuestra dieta, ingerimos de 1 a 1,5 litros de agua casi sin enterarnos. Es decir, que comemos la mitad del agua que nuestro cuerpo necesita al cabo del día.

Razones para hidratarte:

  • Facilitas el transporte de nutrientes en tu organismo.
  • Regulas la temperatura de tu cuerpo.
  • Hidratas tu piel.
  • Facilitas la digestión.
  • Aumentas tu capacidad de concentración en los estudios o en el trabajo.
  • Consigues que tus riñones funcionen mejor.
  • Ayudas a diluir líquidos corporales.
  • Previenes el riesgo de cálculos renales.
  • Tienes más energía

4- Haz ejercicio físico

“Mens sana in corpore sano”

El ejercicio nos ayuda a fortalecer los órganos y a mantener nuestros sistemas internos funcionando en buen estado, es bueno para el corazón, fortalece los músculos, incrementa la flexibilidad, ayuda a mantener un peso adecuado y, además, nos hace sentirnos mejor.

Si haces ejercicio adecuado de forma regular, después de hacerlo te sentirás con más energía.

Cuando más cansado te sientas es cuando más necesitas moverte y hacer ejercicio, aunque sólo sea dar un paseo a paso ligero durante 20 minutos.

Elige ejercicios aeróbicos. El ejercicio aeróbico es un tipo de actividad que requiere oxígeno.

La actividad aeróbica hace que el corazón lata más fuerte, sudes y se te acelere la respiración.

Si proporcionas regularmente a tu corazón este tipo de entrenamiento, todavía desempeñará mejor su función de distribuir oxígeno (a través de células sanguíneas portadoras de oxígeno) a todas las parte de tu cuerpo.

Algunos ejercicios aeróbicos son:

  • Caminar a paso ligero.
  • Nadar
  • Correr
  • Jugar a baloncesto, a fútbol
  • Patinar
  • Esquí de fondo
  • Montar en bicicleta
  • Saltar a la cuerda o a la pata coja

Una gran forma de mantenernos bien es practicando yoga o taichí, por ejemplo.

5- Cambia tu expresión facial: sonríe

Los científicos han comprobado que la risa franca, la carcajada, aporta múltiples beneficios: rejuvenece, elimina el estrés y las tensiones, controla la ansiedad, mejora la depresión, disminuye el colesterol, alivia el dolor, mejora el insomnio, los problemas cardiovasculares y respiratorios, etc. Además de aportarnos alegría y relajación también nos ayuda a transformar nuestros pautas mentales.

Hace más de 4000 años en el Antiguo Imperio Chino, había unos templos en donde las personas se reunían para reír con la finalidad de equilibrar la salud. En la India también se encuentran templos sagrados en donde se puede practicar la risa.

En antiguas culturas de tipo tribal, existía la figura del «doctor payaso» o «payaso sagrado», un hechicero vestido y maquillado que ejecutaba el poder terapéutico de la risa para curar a los guerreros enfermos.

Sigmund Freud atribuyó a las carcajadas el poder de liberar al organismo de energía negativa, algo que ha sido científicamente demostrado al descubrir que el córtex cerebral libera impulsos eléctricos negativos un segundo después de comenzar a reír.

Puedes empezar simplemente probando a sonreír. Al sonreír ponemos en marcha 32 músculos de la cara, dicho movimiento favorecerá un mayor bombeo de oxígenos a los lóbulos centrales, esto estimula la secreción de endorfinas, hormonas responsables en gran parte de la sensación de bienestar.

Bueno, ¿A qué esperas para disfrutar de este recurso tan fantástico como gratuito? ¿Echamos unas risas?

6- Hazte preguntas que te potencien

Estamos continuamente dialogando con nosotros mismos, “Esto me ha salido bien” “No voy a llegar a tiempo” “Qué fastidio” “Cómo me gustaría tenerlo” “¿Por qué me pasa esto a mi?”, etc. No solemos ser conscientes hasta qué punto la “calidad” de estos comentarios y preguntas que nos hacemos continuamente influyen en la calidad de nuestra vida.

Si te preguntas: “¿Qué cosas negativas tengo?” automáticamente tu mente tratará de cumplir tu orden y buscará todo aquello que es negativo según tus parámetros. Y el resultado que obtendrás será un listado desalentador, que minará tu autoestima y te restará energía en lugar de proporcionártela.

Sin embargo, si te preguntas: “¿Qué hago bien? ¿Cómo puedo mejorarme? ¿De qué me siento feliz ahora?”, tendrás acceso a una serie de respuestas que te ayudarán a sentirte mejor porque te enfocarán sobre lo positivo de tu vida y sobre la manera de que sea todavía mejor.

Crea tus propias preguntas potenciadoras y utilízalas a lo largo del día, especialmente por la mañana y cuando te enfrentes a situaciones complicadas que hayas de resolver.

Aquí tienes algunos ejemplos:

  • ¿Qué puedo hacer hoy para mejorar mi vida?
  • ¿Qué puedo aprender de este problema?
  • ¿Qué me hace sentirme feliz ahora?
  • ¿De qué me siento orgullosa en mi vida?
  • ¿Qué he aprendido hoy?
  • ¿A quién amo? ¿Quién me ama?
  • ¿Qué elementos tengo bajo mi control?
  • ¿Cómo voy a aumentar mi capacidad para avanzar hacia mis metas?
  • ¿Qué he disfrutado hoy?

Recuerda que tus preguntas frecuentes determinan tu enfoque, y que aquello en lo que te enfocas de forma continuada es lo que atraerás a tu vida.

7- Conéctate con la energía de otras personas

Seguro que habrás experimentado la sensación de quedarte sin fuerzas después de compartir tu tiempo con una persona negativa, cínica, una de esas personas que sólo saben quejarse y son especialistas en encontrar lo negativo en cualquier persona o actividad y capaces de imaginar los mayores desastres en cualquier potencial proyecto. Esas personas cuyo lema es: “Piensa mal y acertarás”.

Sin embargo, hay otras personas cuya única presencia te reconforta, te hace sentir mejor, es agradable charlar con ellas, transmiten fuerza y ánimos. Son personas positivas que muestran un genuino interés por ti. Después de estar en su compañía te sientes con las pilas recargadas.

Las personas con quienes estás impactan en tu energía. Busca las personas positivas y cultiva su amistad, planifica momentos con ellas, especialmente cuando necesites elevar tu vitalidad. Y distánciate de las que sabotean tu energía.

8- Estimula tus sentidos: Tacto, visión, olfato, gusto, oído

Escucha una música que te inspire, tómate un zumo de fruta recién exprimido, deleita tu piel con un masaje o un crema perfumada, enciende velas, deja que la brisa acaricie tus cabellos,  huele esencias de vainilla, canela, limón, etc. siente el sol sobre tu cara.

Cosas sencillas para despertar tus sentidos, que pueden marcar una diferencia positiva en un momento en que te sientes con muy poca energía.

9- Aliméntate sano

La digestión es una de las funciones biológicas que más energía consume. Sí, puede parecer una paradoja, nos alimentamos para conseguir energía para nuestro cuerpo y nuestra mente, y el proceso de la digestión consume parte de esa energía. Así es.

Si deseas mantener tu energía de manera continua a lo largo del día, presta cuidado a tu alimentación. Procura tomar alimentos sanos, no pesados y bien combinados.

Todos hemos experimentado la sensación de sopor que nos invade después de una comida copiosa. Sólo tenemos que recordar la comida de Navidad o de alguna otra celebración similar. Lo único que nos apetece después de una comida abundante es descansar.

Pero, ¿En qué quedamos entonces? ¿Por qué en lugar de tener más energía después de ese plato de pastas con salsa de queso y ese filete con patatas fritas, lo que me siento es cansada y con ganas de tumbarme un ratito y no hacer nada?

Lo que comes no es inocente, todo tiene un impacto sobre tu bioquímica y sobre tu vitalidad.

Elige alimentos naturales: frutas y verduras especialmente. Trata de no comer en exceso y evitar al máximo los alimentos refinados o muy procesados.

10- Duerme plácidamente

Para tener más energía a veces lo que necesitas es descansar un rato: lógico.

Trata de mejorar tu calidad de sueño, que sea auténticamente reparador. Dormir bien es una excelente manera de mejorar tu estado de ánimo durante el día. Recuerda que un mal descanso incide directamente en tu humor, te hace sentir cansada e irritable, y sobre todo no te ayuda a cambiar la actitud.

Desconéctate del día, no te quedes pensando en todo lo que tienes pendiente. Ayuda a tu mente a “dormirse” al son de tu cuerpo. Asegúrate de ir relajándote poco a poco antes de ir a dormir. Evita  ver programas de televisión de alto impacto visual o psicológico inmediatamente antes de irte a la cama (y mucho menos en la cama!)

Realiza cambios en tu ambiente si lo necesitas: abrir la ventana, una almohada más cómoda o un colchón de látex, etc.

Duerme lo necesario, pero tampoco en exceso (7-8 horas)

Isabel Circulo

Acerca de la autora

Isabel Sales

Coach, formadora y escritora
Licenciada en Filología Románica, Diplomada en Magisterio y Master en E-Learning.
Fundadora de Espai Coach y Tony Robbins Spain
Partner Oficial de Tony Robbins para España y Latinoamérica desde el año 2005 y miembro de su equipo de coaches: el Must Team
Partner de Deepak Chopra en su Reto de 21 días de Meditación en Español

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Comentarios

  1. Fernando dice

    Muchas gracias has realizado un excelente trabajo, has logrado una sintesis completa y correcta. Que con tu permiso usare en mis charlas por supuesto dando tu nombre. Soy psicologo y fiel seguidor de tus trabajos, de donde siempre aprendo algo. Otra vez muchas gracias!!!

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